
Las hemorroides son muy comunes y pueden causar sangrado al evacuar, dolor, comezón, ardor o la sensación de “bolita” en el ano. Lo más importante es confirmar el diagnóstico y descartar otras causas de sangrado rectal para indicar el tratamiento correcto desde la primera consulta.
Nuestro objetivo es ayudarte a disminuir el dolor, la inflamación y el sangrado lo antes posible, con un plan claro y seguimiento. Muchos casos mejoran con manejo médico, cambios de hábitos y tratamiento dirigido. Si tu caso lo requiere, contamos con procedimientos proctológicos y opciones mínimamente invasivas.
Historia clínica detallada: sangrado (color y cantidad), dolor, comezón, “bulto”, estreñimiento, esfuerzo al evacuar, tiempo de evolución y antecedentes.
Exploración proctológica: revisión cuidadosa y discreta de la región anal para identificar hemorroides externas, inflamación o fisuras.
Anoscopía: evaluación del canal anal para confirmar hemorroides internas y su grado (cuando el caso lo amerita).
Rectosigmoidoscopía / Colonoscopía (según indicación): recomendada en algunos pacientes con sangrado, cambios del hábito intestinal, anemia, antecedentes familiares o signos de alarma.
El tratamiento depende del tipo y grado. Puede incluir medicación, pomadas, baños de asiento, corrección del estreñimiento, fibra y hábitos de evacuación. En casos seleccionados se consideran procedimientos en consultorio y, cuando está indicado, tratamiento quirúrgico.

