
El prolapso rectal ocurre cuando el recto desciende o sobresale a través del ano. Puede aparecer durante la evacuación o de forma permanente, causando sensación de bulto, dificultad para evacuar, secreción, sangrado o incontinencia.
Es un problema que puede progresar con el tiempo, por lo que la evaluación médica temprana permite indicar el tratamiento más adecuado y evitar complicaciones.
Evaluamos el grado del prolapso y su causa para definir el tratamiento más efectivo, desde manejo médico hasta corrección quirúrgica cuando se requiere.
Historia clínica detallada: sensación de salida del recto, dificultad para evacuar, estreñimiento, incontinencia o sangrado.
Exploración proctológica: evaluación directa del prolapso en reposo o durante esfuerzo.
Estudios complementarios (si se requieren): colonoscopia, defecografía o estudios funcionales del piso pélvico.
El tratamiento depende del grado y síntomas:
Manejo del estreñimiento: dieta, fibra y regulación intestinal.
Rehabilitación del piso pélvico: fortalecimiento muscular en casos seleccionados.
Tratamiento quirúrgico: corrección del prolapso para restaurar la anatomía y mejorar la continencia.
Seguimiento médico: control de la evolución y prevención de recurrencias.

